Son los titulares de la Departamental de Pinamar, la Distrital de Gesell y una comisaría.
Tres jefes policiales que se desempeñaban en Pinamar y Villa Gesell fueron desplazados de sus cargos por una serie de robos ocurridos en los últimos días en Mar Azul. El ministro Carlos Stornelli tomó esa decisión ayer porque consideró que los funcionarios policiales “no cumplieron con las órdenes para prevenir los robos en la Costa”, confirmaron anoche a Clarín fuentes del Ministerio.
La decisión sorprendió a todos. Ayer al anochecer había mucho movimiento en la Departamental de Pinamar y los policías se mostraban recelosos a la hora de confirmar los desplazamientos.
El jefe de la Departamental de Pinamar, comisionado Mario Valente; el titular de la Distrital Villa Gesell, capitán Jorge Bourgoing; y el jefe de la comisaría de Villa Gesell fueron los tres desplazados por el ministro.
“Me sorprendió la decisión de los relevamientos. Como intendente, presidente del foro de Seguridad y jefe de la Policía comunal me hubiese gustado que me informaran antes. Porque los estándares de seguridad de Pinamar están bien y nada indica que acá va a pasar lo que está pasando en Gesell”, dijo el intendente de Pinamar, Roberto Porretti.
Los robos en total fueron cuatro, todos en Mar Azul, un balneario cercano a Villa Gesell. Eduardo Ramos (61) es director ejecutivo de la Fundación Alternativa 3 y viajó a la Costa el 26 de diciembre para pasar Año Nuevo y la primera quincena de enero junto a su familia.
El sábado a la noche él tuvo problemas con su coche y por eso fue uno de los pocos miembros de su extensa familia (dieciséis personas que están veraneando juntas) que no sufrió el frío rigor de un arma en su cabeza, ni sus manos atadas por cordones de zapatillas en la casa que alquilan sobre la calle 46.
“Algunos de mis nietos estaban jugando en la vereda cuando dos hombres armados los metieron a la fuerza en la casa. Adentro ataron a todos (en ese momento había doce personas) y comenzaron a revolver toda la casa y nuestras pertenencias”, dijo anoche Ramos a Clarín.
“Primero tomaron las billeteras, los celulares y las cámaras de fotos. Pero cuando vieron que sólo habían juntado unos 300 pesos empezaron a amenazar a todos: querían más plata. Finalmente uno de mis yernos le dio unos 4.000 pesos y con eso se conformaron y se fueron”, relató.
“Gracias a Dios no lastimaron a nadie. Ahora vamos a tratar de seguir con nuestras vacaciones y obviamente vamos a tener que cambiar algunos hábitos: ya no podremos comer afuera y tendremos que caminar con mucho más cuidado”, agregó.
Además del robo que sufrió Ramos hubo otros tres hechos durante el fin de semana. Uno ocurrió a una cuadra de la casa de Ramos: en calle 47 y Copacabana. Y la Policía sospecha que los ladrones habrían sido los mismos.
Fuente: clarin.com