El presidente de Ametap, José Ferraresi, afirmó que en Mar del Plata no se plantean los mismos inconvenientes que vienen afectando a otras ciudades del país. La dirigente Rosario Sica, en tanto, advirtió que la situación es “crítica” a nivel nacional.
Mientras en algunas ciudades del país el transporte urbano de pasajeros sufre serios inconvenientes a raíz de la escasez de combustible, en Mar del Plata el servicio se presta normalmente.
Así lo afirmó a LA CAPITAL el presidente de la Asociación Marplatense de Empresas de Transporte Automotor de Pasajeros -Ametap-, José Ferraresi, quien consideró que el suministro de combustible está garantizado en Mar del Plata “al menos por el momento”.
Según precisó Ferraresi, esto es posible gracias a que las empresas de transporte de corta distancia de la ciudad se proveen en las plantas que la firma YPF posee en Capital Federal.
Como el traslado se realiza a través de la Autovía 2, que hasta el momento no sufrió cortes totales de tránsito, el suministro se efectuó normalmente aun durante los momentos más tensos del conflicto entre el campo y el Gobierno nacional.
“Siempre nos abastecimos bien -afirmó Ferraresi-. Quizás hubo momentos en que algunos colectivos estuvieron más exigidos que otros, pero nunca tuvimos que suspender ningún servicio. Y ahora los camiones están llegando normalmente”.
Este panorama se contrapone con el que ayer vivieron varias empresas de transporte del interior del país e incluso de Capital Federal, que debieron interrumpir la circulación de varias unidades por falta de combustible.
Según Ferraresi, esta especie de beneficio con que cuenta Mar del Plata no debe atribuirse a que aquí hay un consumo menor de combustible. “Todos los días llega un camión con acoplado de la transportadora Coparoni que nos cuesta aproximadamente 30.000 pesos por día -enfatizó-. Esto demuestra que el consumo no es menor”.
Contexto nacional
A todo esto, la presidenta de la Federación de Empresarios del Combustible de la República Argentina, Rosario Sica, afirmó que la situación es “grave”, tanto en lo que hace a provisión de gas como de combustibles líquidos.
Sica aclaró que el conflicto con el campo no fue el causante de la crisis sino “un agravante” y recordó que incluso durante la primera etapa del conflicto el suministro “era igual de escaso que siempre”.
En este marco, recalcó que “hay un problema de fondo, más allá de la coyuntura” y lamentó que su sector no tenga “la gran fuerza y unidad que tiene el campo, que ha sido acompañado por todo el país”.
Al brindar detalles sobre la situación, Sica se refirió en primer término al suministro del gas y recordó que en Bahía Blanca opera un barco regasificador. “El problema -consideró- es que no hay incentivo para producir gas en la República Argentina”.
Como ejemplo mencionó que “a Bolivia le compramos gas a 7 dólares el millón de BTU. El producto sale un promedio de 17 dólares el millón de BTU. Pero al productor interno le pagan 2,10″.
En cuanto a los combustibles líquidos, afirmó que “el problema es aún más grave porque no tenemos el crudo suficiente para cubrir la demanda del campo, de la industria y del consumidor común, que se incrementó porque ha entrado al mercado mucha cantidad de automóviles”.
“Por lo tanto hay que importar y en el exterior todo está el doble -continuó-. Hasta fines del año pasado las petroleras venían importando gasoil con la ganancia que les dejaba la exportación de productos residuales de la refinación pero al aumentar las retenciones dejaron de hacerlo. Entonces se agravó el problema y hoy la situación de los fuel-oil es muy crítica”.
Por último Sica advirtió que “a raíz de la inseguridad jurídica los capitales de alto riesgo no vienen a Argentina” y consideró que “hay que hacer exploración, como lo ha hecho Brasil que ahora tiene autoabastecimiento”.
Fuente: lacapitalnet.com.ar